Cada vez es más frecuente la aparición de brotes de acné fuera del periodo de la adolescencia. Son muchas las mujeres y hombres que con más de 30 años acuden a las consultas dermatológicas porque sufren la aparición de granitos y/o brotes de acné.

Hoy te contamos….

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Desmaquillarse, no hay excusa

“Si no nos desmaquillamos antes de ir a dormir, los restos de maquillaje acabarán por depositarse en los poros de nuestra piel y no solo empeorarán los granitos que podamos tener, sino que ayudarán a que se formen otros. La grasa y los ingredientes que contiene el maquillaje penetrarán en los poros obstruyéndolos, y poco a poco conseguirán que la piel se muestre más envejecida y apagada”, explica el dermatólogo Miguel Sánchez Viera, Director del Instituto de Dermatología Integral. Recordad el caso de una redactora del diario británico Daily Mail que estuvo un mes sin desmaquillarse pero aplicándose una nueva dosis de maquillaje cada mañana. ¿Los resultados? Su piel envejeció diez años y empeoró en todos los aspectos posibles.

Limpia bien tus brochas de maquillaje.

Aunque lo ideal sería limpiarlas después de cada uso, es necesario lavarlas en profundidad con jabón o con algún producto específico al menos una vez a la semana, especialmente aquellas que utilicemos para aplicar productos líquidos como la base de maquillaje. Si no, cada vez que apliquemos el maquillaje los restos de producto y los gérmenes que se acumulan en las brochas entrarán en contacto con nuestra piel, favoreciendo la aparición de granitos. Existen artilugios diseñados para hacer esta tarea mucho más sencilla, como la alfombrilla para lavabos con múltiples texturas de Sigma o el limpiador Stylpro, cuya turbina limpia y seca las brochas en apenas segundos.

Prohibido tocarse los granos.

Tampoco nos cansaremos de hacer hincapié en esta mala costumbre, una práctica que forma parte de la rutina de muchas personas pero que tiene consecuencias inmediatas. El doctor Sánchez Viera recuerda que “es mejor maquillarlo que explotarlo ya que además de la posible infección, puede dejar una cicatriz oscura y profunda si el grano es de una persona que padece un acné de moderado a severo”.

Ten precaución con tu móvil.

¿Nunca te has fijado en la capa de residuos -generalmente maquillaje- que queda en la pantalla del móvil tras hablar por teléfono? Ahora piensa en las horas que pasas con el móvil en la mano durante el día (mientras comes, en el autobús…) y en el nulo favor que este baile de bacterias y suciedad le hace a tu piel. Una solución es llevar contigo un bote de gel desinfectante para manos y limpiar la pantalla con la ayuda un pañuelo de papel. Y si eres de las que se pasa el día al teléfono, ¿qué tal si pruebas los auriculares con micrófono?.

Manos limpias siempre.

No debemos esperar a sentir las manos pegajosas o ásperas para lavarlas. Nuestro día a día en el trabajo, en el gimnasio e incluso si tenemos animales en casa ya supone de por si un considerable cóctel de gérmenes. Por ello, el gesto casi automático de tocarnos la cara o frotarnos los ojos nos traerá problemas. “Puede provocar que los granitos se infecten, volviéndose más rojos, más grandes y llenándose de pus”, explica el dermatólogo.

¿Flequillo? Mejor no.

Lo sentimos pero si tienes piel grasa o con tendencia acneica el flequillo no es una buena opción y por extensión, tampoco lo serán los cortes de pelo a capas que favorezcan el continuo contacto entre el pelo y el rostro. La suciedad y la grasa que se acumula sobre el cabello entrará en los poros desencadenando una situación poco agradable.

Si vas a hacer deporte, cuida tu piel antes y después.

Hacer ejercicio es una buena opción siempre y cuando no le pase factura a tu piel. Desmaquillarnos antes de ir al gimnasio o simplemente lavar la cara para eliminar los excesos de suciedad marcará la diferencia. “Aunque no llevemos maquillaje, la cara, al ir expuesta todo el día, recoge los restos de polución que hay en la atmósfera, favoreciendo la aparición de manchas y el envejecimiento de nuestra piel”, explica el dermatólogo. Durante la práctica de ejercicio se desencadena un proceso de sudoración que lleva a la dilatación de los poros. Si estos están cubiertos por maquillaje o cremas, es probable que los restos de producto entren y obstruyan los poros sin permitir la transpiración de la piel, lo que provocará la aparición de granitos y puntos negros. Y tras el ejercicio, es importante volver a limpiar la piel e hidratarla para evitar la sensación de sequedad.

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Aunque las lesiones del acné y los granitos comunes son bastante característicos de por sí, existen casos en los que la aparición de granitos puede esconder otro tipo de afección.

Si quieres dejar la píldora, consúltalo.

A pesar de que la píldora es utilizada de forma recurrente para tratar el acné y el vello excesivo, hay quien prefiere prescindir de sus servicios tras un periodo prolongado y al ver que el problema ya ha desaparecido. “El anticonceptivo regula la secreción hormonal del ovario. Al dejarlo, el ovario vuelve a producir hormonas de forma autónoma, de manera que si es una mujer con alteraciones hormonales, volverá a tener síntomas, como el acné”, matiza el doctor Sánchez Viera. Si es tu caso y quieres evitar volver al punto de partida, consúltalo antes con tu dermatólogo para que valore un tratamiento alternativo.

Ante casos de acné severo, la visita al dermatólogo será obligada. “Lo primero de todo es identificar la causa por la ha aparecido el acné (obstrucción de los poros, aumento de bacterias como el Propinebacterium Acnes, cambios hormonales, predisposición genética…) y eliminar la inflamación, el enrojecimiento y supuración. En estos casos utilizamos una combinación de fármacos (aplicados directamente en la piel o tomados vía oral) con el uso de láser PDL (Pulsed Dye Laser) o Terapia Fotodinámica. Ambas tecnologías actúan eliminando las bacterias y disminuyendo la inflamación de la glándula sebácea. También empleamos la microdermoabrasión, que ayuda a eliminar los tapones de grasa que obstruyen los poros, aplicando a continuación sustancias activas que actúan en profundidad en la piel para devolverle un aspecto saludable”, explica el doctor Sánchez Viera.

Para las secuelas, si hay solución

Si en cambio el acné ya ha dejado cicatrices, ya sean atróficas (en forma de picotazo con hundimiento de la piel), o hipertróficas (sobreelevadas e irregulares), se utilizarán diferentes tipos de láser, pudiendo combinarse con microinyecciones de fármacos en la zona afectada.

Fuente: Revista Elle y Portal sobre el Acné del Instituto de Dermatología Integral de Madrid

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