Hoy el Dr. Miguel Sánchez Viera nos da las claves sobre cómo debemos actuar frente a los primeros signos de la edad en nuestra piel y nos aconseja sobre

¿A qué edad debemos comprar nuestra primera crema antiarrugas?

Índice de Contenidos

 

  1. ¿A qué edad se recomienda comenzar con tratamientos anti edad como serums o cremas?

 10

La piel de cada persona es diferente, por eso, la edad para empezar a usar tratamientos antiedad difiere. Los dermatólogos generalmente comenzamos a recomendarlas a partir de los 25 años, ya que no sólo sirven para combatir las arrugas y, en general, los primeros signos de envejecimiento, como la flacidez o la deshidratación, sino que ayudan a prevenirlos y a retrasar su aparición.

En casos de pieles muy secas o castigadas por una sobreexposición al sol (uno de los principales causantes del envejecimiento prematuro) se pueden utilizar incluso antes.

 

  1. Diferenciando pieles jóvenes de pieles maduras, ¿Qué compuestos son más eficaces a la hora de combatir signos como las manchas, líneas de expresión…? 

 

Un tratamiento antienvejecimiento eficaz debe de contener ingredientes que ayuden a cuidar y mejorar la piel desde el interior.

Uno de los últimos avances en dermocosmética, son los Factores de Crecimiento Epidérmico de origen vegetal. Este principio activo ayuda a la regeneración celular, es decir, a que las células de la piel encargadas de evitar que aparezcan arrugas, flacidez y pérdida de densidad, se estén regenerando continuamente consiguiendo una piel más rejuvenecida, lisa y firme.

Los fitoestrógenos son también sustancias de origen vegetal que consiguen redensificar, disminuir la flacidez y aumentar la luminosidad del rostro, al potenciar la síntesis de colágeno, proteína presente en nuestro cuerpo que tiene como misión fijar la estructura de la piel al darle cuerpo y volumen.

Otro principio activo que debe contener una crema anti envejecimiento es el ácido hialurónico. Este compuesto absorbe y fija el agua de la piel de forma que consigue “rellenar” las arrugas desde el interior.

También, aunque podrían citarse muchos más, están las ceramidas. Son lípidos esenciales que forman parte de la barrera natural de protección de la piel contra las agresiones externas.

Y por supuesto, si es un tratamiento de día, que lleve factor de protección solar, como mínimo de un 20 para evitar los estragos del sol sobre nuestra piel además de protegernos de enfermedades como el cáncer de piel.

 

  1. ¿Recomienda algún producto en concreto?

Existen muchos y muy buenos cosméticos en el mercado. Nosotros solemos recomendar tratamientos dermocosméticos con los ingredientes descritos. Es este campo somos además muy activos

Desde el Instituto de Dermatología Integral y colaboración con investigadores en dermocosmética europeos hemos creado una gama de productos de cosmética facial (www.adncosmeticos.com) para el rostro basándonos en estos ingredientes, buscando la máxima eficacia y tolerancia para la piel.

 

  1. ¿Cuándo se debe recurrir a tratamientos más invasivos como el bótox, láser, peeling, lifting…? ¿Cuáles son sus efectos?

 

Los dermatólogos recomendamos a cada paciente que recurra a estos tratamientos cuando considere que los necesite, básicamente cuando aprecie signos de envejecimiento en su piel, pero siempre bajo el asesoramiento de un especialista. A veces estos signos pueden aparecer muy pronto y en este caso es aconsejable no dejar pasar mucho tiempo y poner remedio.

 

Existe la falsa creencia que este tipo de tratamientos pueden hacernos cambiar nuestra expresión e incluso convertirnos en una persona distinta, como ha ocurrido con algunas estrellas de Hollywood. Sin embargo, tratamientos como el Botox® o los rellenos con ácido hialurónico, ácido poli-L-láctico o hidróxido-apatita, pueden usarse desde el momento en el que aparecen los primeros signos de envejecimiento ya que consiguen eliminar arrugas y devolver la juventud al rostro de una forma muy sutil y natural. De hecho, hay pacientes tanto jóvenes como más mayores que no cuentan a sus parejas o entorno que se hacen este tipo de tratamientos porque ellos sólo perciben que se tiene “mejor cara.

 

restylane-skinbooster-acido-hialurónico-1

Fotos de antes y después de realizar tratamientos con Restylane de Laborarios Galderma

 

Los tratamientos con láseres para rejuvenecimiento facial tienen la virtud de eliminar arrugas, manchas, flacidez  e, incluso, pequeñas arañas vasculares sólo con esta técnica. Dependiendo de las necesidades de cada paciente, se utilizan distintos láseres que penetran más o menos en la piel y que consiguen la síntesis de colágeno y elastina, responsables de la estructura de la piel, devolviéndole juventud y luminosidad.

En estos casos, y dependiendo lo que se quiera conseguir, los pacientes se pueden reincorporar de inmediato a su rutina habitual o bien necesitan algún día de descanso antes de volver a las rutinas diarias.

 

En general, los tratamientos actuales, mínimamente invasivos, para el rejuvenecimiento facial son muy bien tolerados por los pacientes.

 

  1. ¿Qué cosas pueden hacer las mujeres en su día a día –y qué cosas evitar– para prevenir el envejecimiento?  

 

Como hemos comentado la sobreexposisición solar es una de las principales causas de envejecimiento prematuro. Por este motivo, es recomendable utilizar cremas que lleven un SPF cómo mínimo de 30.

El sol hace que la piel se deshidrate, aparezcan más arrugas e incluso que si tenemos una piel con los poros muy abiertos, estos parezcan mayores de lo que son en realidad.

También es fundamental desmaquillarse o limpiarse el rostro antes de irse a dormir. Durante el día se van acumulando sustancias que obstruyen los poros, bacterias y detritus que si no son eliminados a diario pueden tener efectos muy negativos para la piel.

¿Son buenas o malas las toallitas desmaquilladoras para la piel-

 

Utilizar cremas que protejan e hidraten nuestra piel desde edades tempranas, también ayudará a retrasar el envejecimiento facial. Si desde joven utilizamos productos hidratantes o nutritivos faciales (dependiendo de nuestra piel) los beneficios se reflejarán en el rostro con el paso de los años según vayamos adaptando los cosméticos a nuestra edad y estado de nuestra piel.

También la alimentación puede ayudar a que nuestra piel esté más joven. Los alimentos ricos en proteínas no grasas (clara de huevo, carne blanca, pescado, etc) y las grasas insaturadas, como las que se encuentran en el aguacate, el aceite de oliva y las legumbres ayudan a mantener la estructura y la hidratación natural de la piel.

Si a esto le añadimos alimentos ricos en vitaminas A, B y C y betacarotenos (zanahoria, tomate, verduras de hoja verde, pimientos, etc) también estaremos ayudando a nuestra piel a mantener su barrera natural de protección, además de que tienen una acción antioxidante y ayudan a la síntesis de colágeno.

Y por supuesto, no nos podemos olvidar de la hidratación. Es básico mantener un nivel hídrico en nuestro cuerpo para mantenernos sanos tanto por dentro como por fuera.

Lo recomendable es tomar entre 1,5 y 2 litros de agua (u otros líquidos como infusiones o zumos) al día, ya que gran parte del agua que consumimos la eliminamos a través de la piel (sudoración)

logo DVB 262x73

 

 

 

Hacer Comentario