Hoy en Dermatology Visual Blog hablamos de Poros y acné. Soluciones con Terapia Fotodinámica

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Respondemos estas y otras cuestiones relativas a los poros de nuestra piel, su relación con la aparición de acné, por que hay pieles con mayor tendencia a tener poros abiertos, cómo tratarlos, soluciones como la Terapia Fotodinámica frente a tratamientos tópicos, ….

 

¿Qué es exactamente un poro?

 

Los poros son pequeños orificios repartidos por toda nuestra piel por los que se excreta el sudor y la grasa. Por una parte, el sudor nos ayuda a nivelar la temperatura corporal cuando, por ejemplo, hace mucho calor o practicamos alguna actividad física. Por otra, la grasa excretada por los poros es la que consigue que nuestra piel se mantenga hidratada de manera natural.

Y por supuesto, los poros son el orificio natural de salida del vello corporal y el cabello.

 

 

Terapia Fotodinámica para tratar el acné

¿Es cierto que los poros no pueden abrirse y cerrarse porque no tienen los músculos necesarios para expandirse y contraerse?

 

Los poros en realidad tienen siempre el mismo tamaño, lo que ocurre es que pueden parecer más grandes o más pequeños en función de si están limpios o sucios (acúmulos de grasa), están o no infectados (rojos y con supuración), de los hábitos saludables que tengamos (la exposición solar y fumar empeoran la calidad de la piel y los hace más visibles), si tomamos o no medicamentos que afectan a la piel, y de la edad, entre otras causas.

 

¿Hay pieles más tendentes a los poros? ¿Por qué se hacen más visibles con la edad?

 

Todas las personas tenemos poros.  La principal causa de tener los poros más o menos dilatados es genética. Tener la piel grasa hace que los poros sean mayores porque necesitan excretar más grasa que una piel seca. Sin embargo, no debemos olvidar que las pieles grasas suelen estar más hidratadas y ser más elásticas y, por tanto, con menor tendencia a la aparición de arrugas.

 

En segundo lugar, los factores hormonales son también muy importantes. Las hormonas masculinas (andrógenos, que tanto el hombre como la mujer las producimos a partir de la pubertad, aunque en cantidades diferentes) estimulan la secreción sebácea y dilatan el poro. Por este motivo, los hombres suelen tener los poros más dilatados.

 

Por otra parte, con el paso del tiempo, los poros también se hacen más visibles debido a la pérdida de elasticidad, firmeza y capacidad de regeneración de la piel. En una piel con flacidez, expuesta al sol durante muchos años, se hace más patente el tamaño de los poros que en una joven y tersa.

 

¿En las pieles con acné, si no funcionan los tratamientos tópicos, una buena solución puede ser la terapia fotodinámica (PDT)? ¿Cómo actúa?

 

La terapia fotodinámica es un excelente tratamiento para las pieles con acné. Esta técnica actúa sobre las bacterias que se encuentran en los poros y en la glándula sebácea, destruyéndolas. Estas bacterias tienen un papel muy importante en la inflamación de la glándula sebácea que se produce en el acné. Además, la terapia fotodinámica disminuye directamente la inflamación y el tamaño de la glándula sebácea y estimula la regeneración del colágeno, mejorando los granos inflamados y las cicatrices que estos van dejando.

La terapia fotodinámica es un tratamiento no invasivo y que actúa únicamente sobre la zona afectada, sin necesidad de tomar pastillas.  Para ello se limpia la piel y se eliminan las impurezas. Posteriormente se aplica una crema fotosensibilizante que se deja actuar durante unas horas hasta conseguir la máxima penetración en la piel. Por último, se expone la zona a tratar a un láser o una fuente lumínica especial durante unos minutos para que active el fotosensibilizante en el interior de la piel.

La terapia fotodinámica es un tratamiento efectivo y que debe realizarse siempre por un dermatólogo.

Otros tratamientos no farmacológicos para tratar el acné o sus cicatrices, son el láser PDL (Pulser Dye Laser), el láser fraccional, la radiofrecuencia, o el needeling.

 

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