Hoy hablamos de nutricosmética con Marta Hermosín, farmacéutica consultora de Dermocosmética y nutrición del Instituto de Dermatología Integral.

Prebióticos en la cosmética: qué son y que aportan a la piel

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Mucho se habla de la importancia de los probióticos y prebióticos, sus beneficios para nuestro organismo y sus bondades en todo lo relacionado con la absorción de nutrientes sin embargo hoy vamos a centrarnos en conocer, de la mano de nuestra especialista, como influye en la piel la existencia de prebióticos entre los principios activos de nuestras cremas cosméticas.

Hablando de los probióticos y prebióticos, hay expertos que dicen que es absurdo añadirlos a los cosméticos, que los ‘bichos se mueren’ y no tiene sentido. ¿Es verdad?

Lo primero que hay que hacer es diferenciar los probióticos de los prebióticos, pues muchas veces hay confusión y lleva a ciertos errores.

Un probiótico es efectivamente un microorganismo vivo y un prebiótico son las sustancias necesarias para que los microorganismos estén vivos. Por tanto cabe esperar que en la cosmética como tal, en la que conocemos, los probióticos no pueden estar presentes, pues los procesos de análisis de calidad para la elaboración de las mismas destruyen las posibles bacterias que estén presentes en la crema y, por tanto no tendrán efecto, salvo en el caso de los probióticos de vía oral.

En el caso de los prebióticos, sí pueden encontrarse en la crema con la función de estimular una microbiota ya existente en el tejido, encargándose de regenerar la flora natural de la piel, para que así haya el famoso equilibrio en los tejidos.

¿Qué beneficios puede tener para nuestra piel un cosmético con probióticos o prebióticos?

Es necesaria todavía una mayor investigación para poder saber los verdaderos beneficios de su uso cosmético directamente sobre la piel.

Es cierto que la piel es un órgano, el más gran del cuerpo. Y está expuesto a todas las agresiones externas, radiaciones solares, radicales libres, estrés oxidativo, etc. Las bacterias,  llamadas microbiota cutánea, en este caso del tejido, deben estar en equilibrio para que puedan proteger a la piel. Para ello es necesario que estén en un entorno correcto con los nutrientes necesarios.

Por desgracia, con la edad, el estrés, la calidad de vida, los antibióticos, los cambios hormonales y una mala alimentación, la piel sufre cambios y situaciones que hacen que esta homeostasis se vea alterada y un desequilibrio entre las bacterias buenas y las malas  afecte a la salud de la piel, apareciendo en muchas ocasiones infecciones, como el acné, rojeces y pieles muy sensibles y reactivas.

Cuando se altera la flora bacteriana del tejido lo que sucede es que se altera la función de barrera del manto hidrolipídico del tejido, se altera el pH de la piel, y se produce una alteración del tejido llevando a las situaciones ya comentadas.

 

Qué beneficios puede tener para nuestra piel un cosmético con probióticos o prebióticos

En este sentido, ¿Sería más eficaz un nutricosmético? ¿Por qué?

Es distinto. La nutricosmética va a aportar los nutrientes necesarios para la piel que son necesarios y que muchos de ellos no se absorben en suficiente proporción cuando se ingiere.

Los nutricosméticos serán un gran aliado en el caso de déficits en micronutrientes, como ciertas vitaminas liposolubles, minerales y antioxidantes necesarios. Son un complemento a una correcta alimentación e hidratación y a una buena calidad de vida que permita que la piel tenga el aporte necesario de nutrientes para que su microbiota esté en equilibrio.

Los prebióticos serán compuestos que ayuden a nutrir a estas bacterias ya presentes en la microflora cutánea, para que no se produzca un desequilibrio y una alteración y, por consiguiente, se altere la piel, tanto su aspecto estético como en plano más profundos del tejido.

La piel está en equilibrio con el intestino e incluso con el cerebro, por ello una alteración intestinal está estrechamente relacionado con el tejido.

Una correcta alimentación en prebióticos como pueden ser los lácteos serán necesarios en muchas ocasiones para que la microflora cutánea esté correctamente.

Es fundamental recalcar el uso de cremas con fotoprotección para evitar el estrés oxidativo y radicales libres de la radiación UVA y, lo más importante, una dieta equilibrada, una correcta hidratación, ejercicio y sueño. En definitiva, un estilo de vida saludable será fundamental para que la piel esté sana.

 

 

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